-Joder, qué frío- me quejé a la noche y resoplé.
¿Tampoco podría estar tan lejos,no? Es decir, el barrio tampoco era muy grande y no dijo que se fuera, así que... En realidad la probabilidad de que lo encuentre antes de la medianoche es tan remota...
Estaba cabreada. Muy cabreada.
No me podía creer que mi familia, que supuestamente me quería, no me contase que yo tenía un novio antes del accidente. Y me dejaran que lo olvidase. ¡Vamos a ver! Si ellos me ayudaron a recordar el resto,¿por qué no lo de Zayn? En fin.
¿Y mis amigos? ¡Mis amigos tampoco me contaron nada! ¿¡Cómo es posible!? Yo confiaba en ellos.
Capullos.
Espera, a ellos los conocí después del accidente.
Entonces no son unos capullos, retiro lo dicho.
Me senté en un banco. Tenía frío, estaba enfadada y necesitaba pensar.
No tenía ninguna información decente para adivinar el paradero de Zayn. Sólo sabía su nombre. "Zayn" .Mmmm
-Zayn,Zayn,Zayn- susurré de repente cual retrasada mental. Fue lo primero que me salió decir.
-Qué, qué,qué- oí que alguien respondía detrás de mí. Me dí al vuelta y miré de arriba a abajo a Zayn, varias veces y muy sorprendida.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí?
-Umh... poco, supongo- respondió- Es la casa de mi abuela, los chicos y yo vamos a pasar la noche ahí.
-¿Los chicos?-dije extrañada- ¡Ahh!
-Pues eso.
-Qué guay
-Ajá
Qué conversación más... no sé, entretenida. Era muy incómodo, me había encontrado en una circunstancia un tanto... embarazosa. Susurrando su nombre a los cuatro vientos, como una subnormal.
-¿No tienes frío?- me preguntó, tratando de dar vida a aquel maravilloso encuentro
-Un poco,¿y tú?
-Sí,pero no puedo fumar dentro...-negué con la cabeza. Odiaba que la gente fumase, no sé... crispaba mis nervios.
-Salí a buscarte...-murmuré.
-¿A mí?
-Sí. Estaba cabreada con mi familia, por no haberme dicho... lo nuestro. Y no sé, salí a buscarte.
-¿Y si te pasaba algo?
-Nah.. no creo- me crucé de brazos del frío. Sí, hacía mucho frío. Y estaba comenzando a nevar.
-Entra dentro- dijo tirando de mi mano para entrar dentro de la casa. Yo no quería, pero para qué oponer resistencia, me estaba congelando ahí dentro.
Entramos en una agradable y gigante casa. Estaba decorada con muebles típicos de los años cincuenta y olía a galletas por toda ella. Mmmm... galletas.
-No te asustes... están muy locos- sentí su aliento pegado a mi cuello, y me hizo esteremecerme, era como mi punto débil, algo sagrado.
En cierto sentido, Zayn y yo deberíamos de tener más confianza si habíamos salido. Pero todo me confundía altamente al no acordarme de nada, y me hacía perder el valor suficiente.
Me empujó hasta el salón, donde estaban esos cuatro chicos que había visto esta mañana a penas un minuto.Todo era un desastre. Estaban jugando a las cartas, pero la mesa estaba completamente llena de botellas de coca-cola y cerveza y al menos cinco paquetes de Oreo.
-¡Pero serás tramposo!- se quejó el rubio.
-¿Qué? ¡Yo no hice nada, Niall!- le replicó el chico con el pelo castaño.
-¡eh,chicos!- les llamó Zayn, a mi lado.
Todos dirigieron su mirada hacia mí y me miraron con mucha atención. Algunos me miraban con "Poker Face". Otros, soltaban risillas traviesas ante la situación. En realidad, todos debían de saber algo, se estaban tragando sus risas. Sabían quién era yo.
-¿Encontraste a un gatito perdido?- no pudieron aguantarlo más y rompieron a reír como nunca.
-No le encuentro la gracia- opiné en un tono cortante. Era muy aguafiestas para esas cosas.
-Déjales- dijo Zayn negando con la cabeza- Vamos, subiremos a mi...
-Recuerda, Sophia, que Zayn es un "Bradford bad boi"- dijo el castaño con los ojos azules y volvieron a reír.
-¿Por qué sabes mi nombre?- pregunté dándome la vuelta
-Digamos que... Zayn ya nos habló de tí- aclaró el otro chico que tenía el pelo castaño, también.
Dirigí una mirada a Zayn, mezcla entre curiosidad y felicidad, mientras él miraba al suelo.
-Ven..-tiró de mi mano y subimos por unas escaleras.
Caminamos por un estrecho pasillo enmoquetado hasta que llegamos a una habitación, a penas decorada y con una enorme ventana.
-¿Es tu habitación?
-Más o menos- cerró la puerta y se sentó en la cama- Siento lo de los chicos... les hablé de tí, y cuando te vieron...
-Me parece muy dulce que les hablaras de mí...-susurré y me senté a su lado.
-Es que... han pasado dos años, pero... creo que no me conseguí olvidar de tí, Sophia.
Le miré a los ojos, sin poderme creer lo que acababa de decir. Era tan... imposible, a decir verdad. Pero yo a penas le conocía. Bueno, sí le conocía, pero no me acordaba. ¿Y Drake? Yo salía ahora con él.
-Zayn... yo... yo tengo novio
-No esperaba menos... eres preciosa-dijo volviendo a alzar su vista hacia mí.- Pero todavía me queda la posiblidad de que haya... algo...
-Zayn, no hay... nada...-dije con un hilillo de voz- No me acuerdo de nada.
Él se levantó de la cama y se fue. Él también estaba enfadado.
Salí por la puerta tras él... otra vez, necesitaba encontrarlo.
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